Derecho de representación, de transmisión y de acrecer

¿Qué quieren decir estos conceptos? Se lo explicamos desde nuestro despacho de abogados en Bilbao.

Uno de los requisitos para suceder es que el llamado a la herencia sobreviva al causante o al testador en su caso. Con las personas que premueren al testador o al causante se nos plantea qué ocurre.

En estos casos puede que se dé el Derecho de representación. Se refiere en concreto a la sucesión legal, cuando uno de los llamados a la herencia premuere, es incapaz (causa indignidad) o renuncia. En los primeros casos se da el derecho de representación en favor de sus descendientes; no en la renuncia.

Si uno de los llamados a la herencia sobrevive al causante pero fallece sin aceptar ni repudiar la herencia, se dará entonces el Derecho de transmisión, lo que supone que este derecho de aceptar o repudiar pasará a sus herederos.

Si no hay Derecho de representación (porque no tiene descendientes, porque el llamado renuncia o porque se da el Derecho de transmisión pero no tiene hijos), se dará el Derecho de acrecer.

He aquí un ejemplo práctico.

  • Deben sobrevivir al testador y ser capaces. Si A no pudiera suceder porque premuere o es incapaz, se dará el Derecho de representación a favor de a1 y a2; se pondrán en el lugar de A y sucederán por estirpes, es decir, entre ambos recibirán 1/3 de la herencia (que es lo que le correspondía a A), 1/6 cada uno.
  • Si A sobrevive al testador pero muere sin aceptar ni repudiar la herencia, se dará el Derecho de transmisión, por lo que a1 y a2 tendrá que aceptar o repudiar la herencia de A, para poder adquirir el derecho de aceptar o repudiar la herencia de C (el causante).
  • Si no se da el Derecho de representación y no tiene hijos, o se da el Derecho de transmisión y no tiene hijos, o bien se repudia la herencia, se dará el Derecho de acrecer. En este caso la parte de A acrecería las cuotas de B y D, recibiendo cada uno de ellos ½ de la herencia.

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